Lo más destacado de la arquitectura
Entre los numerosos atractivos arquitectónicos que se pueden admirar en la Mezquita-Catedral de Córdoba, destaca especialmente la sala de oración hipóstila. Este enorme espacio interior cuenta con unas 1250 columnas, algunas de las cuales datan de la época gótica del edificio, mientras que otras fueron un regalo de los gobernadores de numerosas provincias ibéricas. El bosque de arcos de herradura en rojo y blanco que parece infinito resulta impresionante y se ha convertido en un símbolo de la arquitectura islámica de al-Ándalus.
La siguiente joya arquitectónica que no debe faltar en ninguna visita es el mihrab, un nicho de oración en la Mezquita-Catedral orientado hacia La Meca que fue incorporado bajo el mandato de Alhakén II.Justo enfrente del mihrab se encuentra la profusamente decorada Maqsura, un espacio de oración reservado en exclusiva para el califa, que simbolizaba su autoridad y le permitía rezar con seguridad. En conjunto, el mihrab y la maqsura reflejan cómo la arquitectura islámica integraba religión y liderazgo en un mismo espacio.
El Patio de los Naranjos, donde también se pueden ver palmeras, olivos y cipreses, ha ido creciendo y evolucionando a lo largo de la historia. Durante el periodo islámico, se usaba para actividades públicas como la enseñanza y la administración de justicia, así como para acoger las abluciones previas al rezo musulmán. El patio porticado que los visitantes pueden admirar en la actualidad data de principios del siglo XVI, cuando el obispo encargó su remodelación al célebre arquitecto Hernán Ruiz I. Bajo el patio se halla un amplio aljibe que aseguraba el agua necesaria para las abluciones.
La icónica Torre Campanariode la ciudad, de 54 metros de altura, funcionó originalmente como alminar musulmán desde el que se llamaba a los fieles a la oración, simbolizando la autoridad islámica en toda Córdoba. Tras la reconquista en 1236, la estructura se transformó rápidamente en una torre campanario que se utilizó hasta el año 1589, cuando resultó dañada a causa de un terremoto y hubo que construir una nueva, diseñada por Hernán Ruiz III, en torno al alminar califal original.Actualmente, el toque de las campanas sigue marcando la vida litúrgica de la Catedral.
Levantada en el siglo XVI tras la reconquista, la nave renacentista de la Catedral representa un espacio arquitectónico marcadamente cristiano y es otro de los elementos más destacados de la historia de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Con sus grandes bóvedas, su planta en forma de cruz y su elaborada decoración renacentista, la verticalidad de la nave contrasta de forma sorprendente con las bajas columnas y los arcos de la mezquita.