Tradiciones y costumbres del baile de máscaras de Venecia
Como dura 10 días, el Carnaval reúne cada año todo tipo de eventos y tradiciones para que toda la ciudad pueda disfrutarlo. Una de las tradiciones más conocidas es el famoso Vuelo del Ángel o, en su idioma original, "Volo dell’angelo". Tras elegir a la ganadora de la Festa delle Marie del año anterior, ella es la encargada de realizar el gran vuelo que da comienzo a la celebración.
La ganadora debe “volar” sujeta a un cable metálico desde el campanario de la Basílica de San Marcos hasta el centro de la plaza. Antiguamente se vestía de blanco para representar al ángel puro y santo, aunque en los últimos años la tradición ha dado paso a atuendos más coloridos y extravagantes. Eso sí, el disfraz de la ganadora siempre incluye alas para mantener la esencia del Ángel.
En cuanto a la Festa delle Marie, su origen se remonta al siglo X, cuando supuestamente diez de las doncellas más bellas de Venecia fueron secuestradas por piratas el mismo día de su boda. Por suerte, la población se unió y logró rescatarlas. Desde entonces se celebra cada año un concurso para decidir quién será el Ángel del Vuelo, partiendo de la Festa delle Marie.
Cada año se elige a doce de las jóvenes más bonitas de Venecia para competir luciendo vestidos extravagantes y llenos de color con el objetivo de ganar el puesto de Ángel en la Plaza de San Marcos. Es una de las tradiciones más antiguas de la ciudad y, sin duda, una de las más llamativas, totalmente vinculada a la gran celebración del Carnaval de Venecia.
El famoso baile de máscaras de Venecia es realmente impresionante y se celebra durante todo el Carnaval en distintos puntos de la ciudad. Estas fiestas suelen ser privadas, solo unas pocas son públicas. La mayoría requieren reserva con hasta un año de antelación debido a su gran prestigio.
Si no tienes invitación, puedes asistir pagando un precio determinado, que puede llegar a los 700 euros o menos, dependiendo de quién organice el baile de máscaras. La característica más importante y totalmente imprescindible es que tanto el vestuario como las máscaras son obligatorios para participar en cualquier baile, sea privado o no. Los organizadores son muy estrictos y se aseguran de que los trajes, tanto de hombres como de mujeres, estén en perfecto estado y rindan homenaje al estilo del siglo XVIII.